¿Qué hacer?
En Alicún de Ortega disfruta de naturaleza y cielos estrellados en el Geoparque de Granada.
Naturaleza y miradores
Fiestas y tradiciones
Descubre las celebraciones
más populares del pueblo.
En Alicún hay dos fiestas patronales.
Por un lado, está la festividad de la patrona, que se celebra el 12 y el 13 de mayo en honor a la Virgen de Fátima. El día 12 se lleva la Virgen a una ermita situada en una aldea a 1 km, que ya pertenece a Jaén, denominada Estepa. Al día siguiente, el 13, se recoge la Virgen, se le hace una misa, se procesiona por el pueblo y ese día se realiza una comida popular para todo el pueblo.
Por otro lado, están las fiestas patronales que se celebran en agosto, entre el 14 y el 17, en honor a San Roque. En esta festividad, lo más vistoso es la tradición de los fuegos artificiales, y durante la procesión se queman muchos cohetes.




Una tradición muy arraigada...
Tradición de la Hermandad de Ánimas
Una tradición muy arraigada en el pueblo es la de la Hermandad de Ánimas. Se trata de una hermandad que data del año 1645, cuya finalidad es dar sepultura a los difuntos del pueblo, funcionando de forma similar a un seguro de decesos.
A los fallecidos se les realizan oraciones y misas, y esta costumbre tiene su origen en la época en la que hubo una peste, cuando moría mucha gente a causa de la epidemia. En aquel entonces, los hermanos de la hermandad se encargaban de realizar los entierros.
Como parte de esta tradición, el día 25 de Diciembre se lleva a cabo una pedida que consiste en ir casa por casa por todo el pueblo. Cada vecino aporta dinero o productos para rifar, como bebidas, quesos, jamones, tocino, pan de las panaderías, entre otros.
Posteriormente, el día 1 de Enero se celebra una rifa-puja, en la que se subastan todos los productos recogidos. El dinero recaudado, junto con las cuotas de los hermanos, se destina a cubrir los gastos del sepelio de una persona fallecida.
En la actualidad, aunque la mayoría de las personas cuentan con seguro de decesos, si algún hermano no dispone de él, la hermandad se hace cargo de los gastos, como el nicho o la caja. De esta manera, funciona como una especie de seguro de decesos más económico, en el que prácticamente todo el pueblo participa como hermano, pagando una cuota anual que le da derecho a estos servicios.